
Un grupo de investigadores analizó las prácticas de cultivo de coca en la región de los Yungas de La Paz. Para ello, combinaron 62 entrevistas con datos publicados y visitas de campo a parcelas de coca diversificadas.
El monocultivo de coca ocupa más de la mitad de la superficie cultivada en los Yungas. Este monocultivo degrada el suelo, provoca deslizamientos de tierra y depende de productos agroquímicos tóxicos. Cuatro plaguicidas de uso común —Tamaron, Estermin, Folidol y Karate— están clasificados como de alta toxicidad o posibles disruptores endocrinos.
La degradación del suelo afecta actualmente a más de 467 000 hectáreas en seis municipios de los Yungas. Los cultivos de coca en monocultivo suelen durar solo entre 10 y 30 años. La coca bien gestionada, en cambio, puede producir durante más de 40 años.
Los sistemas de cultivo diversificados tradicionales solían combinar la coca con árboles de sombra, cultivos alimenticios y plantas repelentes de plagas. Estas prácticas se fueron perdiendo a medida que subían los precios de la coca y los agricultores abandonaban otros cultivos. Hoy en día siembran menos frutas y alimentos tradicionales, lo que debilita la seguridad alimentaria de las familias.
La agrosilvicultura dinámica ofrece una alternativa respaldada por datos científicos. Los investigadores observaron una mayor fertilidad del suelo y productividad en los sistemas de agrosilvicultura dinámica que en los monocultivos comparables, en cultivos como la naranja y el cacao. Un estudio reveló un 50% menor de naranjas dañadas por las moscas de la fruta en los sistemas agroforestales frente al monocultivo. Otro estudio constató una menor incidencia de enfermedades en los cultivos diversificados de cacao sin que ello afectara al rendimiento.
Los datos económicos también respaldan la diversificación del cultivo de coca. Un estudio reveló que la coca ecológica en sistema agroforestal generó 17 950 BOB de ingresos anuales por cato (0,25 ha), frente a los 9 475 BOB del monocultivo convencional. La cosecha de coca fue un 39% inferior en el sistema ecológico, pero los ingresos netos alcanzaron aún así los 5.690 BOB, más del doble de los 2.135 BOB obtenidos en el sistema convencional.
Hoy en día, más de 300 familias cultivan coca ecológica certificada en sistemas agroforestales. Ecotop ha prestado apoyo a más de 200 de estas familias. Los agricultores mencionaron la degradación del suelo, la menor presión de las plagas y la salud familiar como motivos clave para el cambio. Los investigadores descubrieron que la mezcla diversificada de cultivos —café, cítricos, mango, miel— protege a los agricultores frente a las fluctuaciones del precio de la coca por sí sola.
A pesar de estos resultados, el apoyo institucional sigue siendo limitado. Los entrevistados señalaron como obstáculos persistentes el escaso respaldo gubernamental, la falta de programas de investigación y un mercado poco desarrollado para la coca ecológica.