Año2017
RevistaCatena
AutoresWiebke Niether, Ulf Schneidewind, Laura Armengot, Noah Adamtey, Monika Schneider y Gerhard Gerold

Los árboles de sombra y las raíces del cacao muestran un uso complementario, y no competitivo, del agua en la agrosilvicultura boliviana

Los investigadores estudiaron la humedad del suelo en seis sistemas de uso del suelo en Bolivia. Entre ellos se incluían monocultivos de cacao, sistemas agroforestales —tanto de gestión ecológica como convencional—, un sistema agroforestal de sucesión y un barbecho natural. Midieron la humedad del suelo hasta una profundidad de 70 cm durante 18 meses.

La textura del suelo variaba considerablemente en toda la zona de ensayo. Los investigadores identificaron dos grupos de suelos distintos. Estos grupos se diferenciaban en cuanto al contenido de arcilla, la densidad aparente y la capacidad de retención de agua. Esta variación se observaba incluso dentro de una zona reducida.

El sistema de uso del suelo determinó cómo variaba la humedad del suelo en función de la profundidad. En los monocultivos, la humedad disminuyó principalmente en la capa superficial durante la estación seca. Las capas más profundas se mantuvieron húmedas durante todo el año. En los sistemas agroforestales, la humedad disminuyó de forma más uniforme a lo largo de todo el perfil del suelo.

Este patrón apunta a un uso complementario del agua. Las raíces del cacao se alimentan de las capas superficiales del suelo. Las raíces de los árboles de sombra se alimentan de capas más profundas. No parece que ambos sistemas radiculares compitan por el mismo agua.

La sombra también protegía la humedad de la capa superior del suelo. La capa superior del suelo retenía más humedad en los sistemas agroforestales que en los monocultivos. Los árboles de sombra reducían la pérdida de agua por evaporación y disminuían la transpiración del cacao.

Los cultivos de cobertura no supusieron ninguna diferencia apreciable. La humedad del suelo en los monocultivos ecológicos, en los que se utilizó un cultivo de cobertura de leguminosas, no difirió de la de los monocultivos convencionales con suelo desnudo.

El tipo de suelo influyó en la disponibilidad de agua, pero no en el rendimiento. Uno de los grupos de suelos retuvo menos agua disponible que el otro a lo largo de todo el estudio. No obstante, los investigadores no observaron ningún efecto en la producción de granos de cacao.

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