
Los investigadores compararon los sistemas agroforestales de cacao y los monocultivos a pleno sol en el Alto Beni (Bolivia) durante cinco años. En el ensayo se evaluaron tanto los métodos de gestión ecológicos como los convencionales para cada sistema.
Los monocultivos produjeron unos rendimientos de cacao aproximadamente 40% superiores a los de los sistemas agroforestales. Los monocultivos convencionales produjeron rendimientos significativamente superiores a los de los monocultivos ecológicos. En los sistemas agroforestales no se observaron diferencias de rendimiento entre el manejo ecológico y el convencional.
Los sistemas agroforestales generaron rendimientos de plátano y plátano macho mucho más elevados que los monocultivos. Las ventas de estos cultivos complementarios compensaron los menores ingresos por cacao en las parcelas agroforestales. Los ingresos totales se mantuvieron en niveles similares entre ambos sistemas.
Los sistemas agroforestales permitieron mantener unos costes más bajos que los monocultivos. La gestión ecológica también redujo los costes en comparación con la gestión convencional, debido principalmente al elevado precio de los fertilizantes sintéticos.
La agrosilvicultura requirió más mano de obra que el monocultivo, con una media de 16% días laborables más. A pesar de ello, la agrosilvicultura generó casi el doble de rendimiento por mano de obra. Los márgenes brutos fueron 51% superiores en los sistemas de agrosilvicultura que en los monocultivos.
La agricultura ecológica no aumentó la demanda de mano de obra en los monocultivos. Este hallazgo contradice estudios anteriores que afirmaban que los métodos ecológicos requieren más trabajo. Los precios más elevados del cacao ecológico no lograron reducir la diferencia de rendimiento con respecto a los monocultivos convencionales.
El estudio concluye que la agrosilvicultura ofrece una mayor rentabilidad económica a los pequeños agricultores, a pesar de que los rendimientos del cacao sean menores. La diversificación de los ingresos procedentes de los cultivos complementarios resulta esencial para la rentabilidad. El acceso al mercado para la venta de plátanos y plátanos macho sigue siendo fundamental para mantener esta ventaja.