
Un estudio reciente realizado en la región boliviana del Alto Beni comparó distintos sistemas de cultivo de cacao para evaluar su impacto en las reservas de carbono y la diversidad arbórea. Los investigadores examinaron monocultivos de cacao, sistemas agroforestales simples, sistemas agroforestales sucesionales y tierras en barbecho como control. Los resultados revelaron que los sistemas agroforestales sucesionales tenían las mayores reservas de carbono y diversidad de especies arbóreas, superando significativamente a los sistemas de monocultivo. Los monocultivos de cacao almacenaban la menor cantidad de carbono y presentaban una menor biodiversidad.
Además, el estudio reveló que las explotaciones de cacao con certificación ecológica y afiliación a organizaciones de agricultores presentaban una riqueza de especies arbóreas significativamente mayor. Esto sugiere que los programas de certificación orgánica y los esfuerzos cooperativos animan a los agricultores a adoptar prácticas agroforestales, mejorando la sostenibilidad medioambiental.
Para los pequeños cacaocultores, la integración de prácticas agroforestales puede suponer un aumento del secuestro de carbono y de la biodiversidad en sus explotaciones. Esto no sólo contribuye a los esfuerzos globales contra el cambio climático, sino que también mejora la salud del suelo y proporciona fuentes de ingresos adicionales a partir de la madera y otros productos derivados de los árboles. El estudio destaca la importancia de apoyar a los agricultores mediante la certificación orgánica y las organizaciones cooperativas para facilitar la transición del monocultivo a sistemas agroforestales más sostenibles.