
Un estudio reciente de Armengot et al. comparó cuatro sistemas de producción de cacao: agrosilvicultura y monocultivos, tanto con gestión ecológica como convencional, durante los cinco primeros años tras su establecimiento. Mientras que los monocultivos produjeron 41% más cacao, los sistemas agroforestales generaron ingresos totales significativamente superiores gracias a la venta de subproductos como plátanos y bananas. Y lo que es más importante, el rendimiento de la mano de obra -los ingresos por jornada laboral- fue aproximadamente el doble en los sistemas agroforestales que en los monocultivos. En los sistemas agroforestales, la gestión orgánica y la convencional obtuvieron resultados similares, lo que convierte a la agroforestería orgánica en una opción viable para los pequeños agricultores que buscan prácticas sostenibles sin sacrificar la rentabilidad. En los monocultivos, la gestión orgánica dio lugar a rendimientos de cacao 48% inferiores a los convencionales, pero la rentabilidad de la mano de obra fue similar debido a los mayores costes de la agricultura convencional. Los resultados sugieren que la integración de otros cultivos con el cacao en sistemas agroforestales puede aumentar los ingresos, mejorar la eficiencia de la mano de obra y ofrecer beneficios medioambientales, lo que lo convierte en un planteamiento atractivo para los pequeños cacaocultores.